Fideos picantes

[20 de Agosto de 2003, Piscataway, New Jersey, los primeros días con mi compañero de departamento coreano]

– Precalentamiento

Hace un par de días llegó mi nuevo compañero de departamento. Se llama Chang, es de Corea del Sur y está a punto de empezar su doctorado en Ingeniería Eléctrica en Rutgers. Su inglés es balbuceado y disperso si se evalúa con optimismo, atroz e inútil si se evalúa con objetividad. Nuestros primeros intercambios verbales fueron:

Yo: ¿Hace mucho que estás en USA?
El: Días. Tres. Corea, nacer. Electricidad ingeniería.
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Pistolas

[25 de Julio de 2003, Piscataway, New Jersey, los descubrimientos asombrosos que sacuden mi rutina como encargado de edificio]

Los dos inquilinos del departamento 377 se niegan a limpiar uno de los dos cuartos que sirven de depósito. Argumentan que desde tiempos inmemoriales han usado el otro cuarto de depósito y que no van a mover un dedo para descartar las escarpadas montañas de basura que se acumulan en el otro. El cuarto, de 4 por 4 metros, está atiborrado de cajas, cacharros, pedazos de electrodomésticos, ropa y demás materia informe de origen desconocido.

Pravin afirma que la hecatombe pertenece a un viejo roomate que hace dos años no vive en del departamento. Krishna se encoje de hombros cuando pregunto cómo es que la basura permanece allí luego de dos años y me indica que el otro cuarto (que hace una semana les exijí a ambos que ordenaran) está ahora en perfectas condiciones; ya cumplieron con lo que les pedí y no van a hacer nada más, aún si eso resulta en que un gigantesco gremlin surge de la basura y se los come a mordiscones.
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Adelante atrás adelante atrás

[2 de Abril de 2002, San Francisco, USA; tiempos aciagos, aerobics, sacrilegios]

Estoy en cero con la guita. Desastre: pagué el alquiler y quedé en cero. Al menos comparto el sufrimiento de todos los argentinos. Tengo la tarjeta de crédito que se me pone cada vez más bermellón. Y quedaron atrás los tiempos de comidas afuera y vida dandy: estoy comiendo en casa todo el tiempo.

Hice grandes progresos en la cocina, es decir pasé del huevo duro y la salchicha a las “cenas congeladas”. Microondas, apreto los botoncitos y ¡zácate! Fideítos con pollo y postrecito, en bandeja plástica, en porciones anoréxicas. También estoy muy fan de las sopas.
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Exorcismos

Ya no pongo el despertador a la mañana sino que dejo que me despierten las langostas. Sí, no se por qué razón, puntualmente a las 10.30 am las langostas se lanzan en un pizzicato que es la apoteosis del dodecafonismo entomológico. Y yo me despierto a las 10.30 am porque me acuesto a las 4 am o algo así todos los días. No sé si es insomonio. Echále la culpa al exilio. El colchón tampoco ayuda y la sábana hace un pliegue inaudito en el centro, porque las compré baratas y junto con el pliegue hay como grumos, bolitas como hormigas que bordean el pliegue central, así que más que dormir siento que estoy siendo pulido, que a medida que giro y contragiro en la cama es como que me voy poniendo cada vez más brillante, como una tetera de plata que una mucama aburrida repasa con el Blemm y la gamuza.
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Viajes

[24 de Agosto de 2003, 1am, Somerset, New Jersey]

Suena el “Hollywood” de Madonna en los parlantes. El barman que tengo enfrente está cambiando el canal de los televisores que cuelgan encima de la barra. Se detiene cuando encuentra dos mujeres gladiadoras que se empujan con gigantescos bastones trepadas a una plataforma circular. “¡American Gladiators!” grita con entusiasmo, apunta el control al otro televisor y cambia los canales otra vez, para que ambas pantallas muestren el mismo programa.

Los 6 concurrentes al boliche están todos acodados en la barra, leyendo el horóscopo de la HX o mirando TV. Yo miro una vez más el tatuaje estampado en el brazo del barman, que ahora me vuelve a preguntar: “¿Todo bien? ¿Otra agua?”. Le hago gesto de que no, pero no me presta atención y deposita otra botellita de Hidden Spring enfrente mío. Cuando le pregunto cuánto sale me dice que invita él. El tatuaje es el de un pájaro con las alas desplegadas y el tatuado es Steve Kelso, la estrella porno de Colt de los 80s, el niño mimado de la industria que filmó un par de filmes (todos en solitario, el más conocido fue “Horas íntimas”), ilustró varios almanaques y desapareció del firmamento XXX para siempre, por razones misteriosas.
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El poroto contra el papel secante

[22 de Mayo de 2001, San Francisco, California, y un tiempo de relativa calma entre tanto tornado]

A ver… mi público sediento de entretenimiento: no tengo nada para contar. Me llegó la compu nueva (me había llegado la semana pasada pero se habían olvidado de la grabadora de CD). Ahora me llegó de verdad, y como siempre, los pelotudazos se mandaron una fulera: los del correo que me dejaron la compu no me quisieron recibir la otra (la devolvida). Lo peor fue que la semana pasada llamé dos veces a Gateway (los que me vendieron la computadora) para asegurarme que no iba tener problemas al devolverla y me dijeron que sí, que no me haga drama, que me tome un té de manteca de maní y me quede tranquilo y gracias por ser un cliente Gateway.
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Langostas, ranas y venados

[21 de Agosto de 2003, 3.50 am, Piscataway, New Jersey, USA, mis insomnios en tiempo real]

Y debo ser medio pacato nomás porque pongo en un post que cogí con tres y me viene el escozor, como una cosquilla judeo-cristiana que me eriza la piel. Y debería dormir, mañana reunión 3 pm con mi advisor y le tengo que mostrar la carita del dibujito animado de Ruth y convencerlo de que sí, ella es casi humana, mueve la cabeza y los ojos y no aparece robótica ni demente, sino que parece ella, natural, casi humana, todo porque yo estuve ya hace dos semanas tipeando código C++ y mirá que lindo como mueve los ojos y luego la cabeza, uh sí.

A ver que digo de profundo, cómo contraresto tantos posts de revolcón, tanto huevo batido.
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Velocidad de la luz

[20 de Septiembre de 2002, New Jersey, USA]

desafío: escribir a la velocidad de la luz, porque will en el teléfono diciendo “te veo ahorita, vamos al den” y el es portoriqueño, lo crucé en el den, boliche de mala muerte, gay, de new jersey, hace dos semanas. fui, aburrido, desolado, tomé un taxi, pagué 10 dólares, me enojé conmigo mismo y prometí volver sin pagar. will fue mi chofer de vuelta. flaquito, me invitó un trago, le metió dólares a los aburridos strippers trepados a los parlantes. y ahora viene para acá, vamos al den de nuevo, a repetir el ritual de aburrirnos, de meter dólares en slips (él, yo no).

otro portoriqueño, el de arriba, me lo crucé en el baño, en las duchas, cagando, lavándonos la cara al despertar (recuerden que comparto duchas, inodoros y lavatorios con todo el edificio). también lo vi en el gym, press de pecho, con una remera que rezaba “boricua”. hoy me lo crucé y me preguntó “¿cuál es tu area de estudio?” y así charlamos. traté de meter con fórceps el tema de que soy gay, pero no salió. el anda con anteojos azulados aún de día, aún en el gym. tiene bracitos morenos musculosos, habla castellano, nació en brooklyn, me invitó al rato a ir con él a new york pero le dije que tenía que ver una película, querés venir, pero no podía. se ofreció a invitarme a comer “aloz con poio” con la abuela y prometió notificarme de su próxima excursión a la city.

cogí con rob hoy, con novio, pelado, pecho peludo, como si el mundo girara alrededor de su pelvis, otros dos fugaces encuentros, desastres, sólo justificables porque coger es como llorar, es necesario a veces.
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Guatepeor

[26 de Abril de 2002, San Francisco, USA]

Lo veo al guatemalteco casi todos los días en el gym. Casi no hablamos, cruzamos un hola cuando nos llevamos por delante en nuestro recorrido en busca de las mancuernas.

Ayer, luego de 20 minutos de bicicleta enfilé al vestuario a lavarme la cara. De pronto, en plena ablución, me doy cuenta de que lo tengo al guatemalteco al lado. Me pregunta, amistoso: “¿Cómo va la búsqueda de trabajo, las entrevistas?”. Yo: “Para el culo”.
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El precio de una buena lección

[17 de Abril de 2002, San Francisco, USA. Antes de que todo desbarrancara con Alejandro, es decir el judoca (ver el post “Créditos finales”), es decir la tortuga – el apodo se lo puse yo, cariñosamente, haciendo referencia a su lentitud y a la destreza en las artes marciales propia de las tortugas ninja -, nuestros intercambios electrónicos eran afables. Acá va un ejemplo].

Mail de la tortuga, alarmada:

—– Original Message —–
From: Alejandro
To: Undisclosed-Recipient:;
Sent: Tuesday, April 16, 2002 3:50 PM
Subject: Virus!

Si tienen este archivo búsquenlo y elimínenlo que es un virus.

jdbgmgr.exe

Yo lo tenía así que probablemente ustedes también.
Saludos, Ale.

Mi respuesta:
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