Mensaje enviado

Mis viejos se fueron al sur. Y aprendieron, parece, a usar los mensajes de texto de sus celulares. El primer mensaje llegó anteayer a las 11 pm. Busqué a tientas el celular en la oscuridad fría de mi habitación.

“ESTAMOS.BIEN.BESOS.MAMA”.

La primer palabra que llegó desde el firmamento celular del planeta de mis padres fue “ESTAMOS”. Me dormí pensando que eso es lo que quiero de mis viejos, que estén. Continue reading Mensaje enviado

Llueve otra vez

[San Francisco, California, año 2000]

Mike en la fotito de la ventanita del chat: la cara adentro de ese cuadrado que le queda chico, la cara como si se asomara, como si abriera la escotilla de cubierta y le mostrara la cara a la intemperie salada, como si empujara la nariz hacia adelante para respirar de nuevo, como un preso que asoma la cara entre los barrotes y las sombras. Ya intenté casi todo y nada funcionó: tomemos un café, vamos al cine, a qué gimnasio vas, ¿querés coger? Continue reading Llueve otra vez