Abrirse paso

Llegó la hora de escribir. No tengo ninguna idea, nada para contar. Cierro todos los programas, el messenger, el correo, no quiero nada que me distraiga. Le bajo el volumen al teléfono y al contestador. Hago pis. Saco una gaseosa de la heladera, la abro, lleno un vaso. Corto pedacitos de queso, y lleno una compoterita con maníes. Llevo la vianda a la habitación, la apoyo sobre el escritorio de la computadora. Abro el editor de texto. Lo configuro para que la hoja sea lo más grande posible, la fuente de letra grande también. Los márgenes amplios para que los renglones sean cortos, para que rápidamente se armen los párrafos de 5 o 6 líneas. Me engaño, claro, todavía no hay nada escrito. Busco música en el disco rígido, hoy no quiero algo melancólico, hoy quiero jazz, John Coltrane o algo así. Love supreme, eso.

Tengo ganas de hacer pis de nuevo, voy al baño y de paso me lavo los dientes, casi automáticamente. Voy a comer maníes y queso, seguro, voy a tomar mucha Pepsi, así que lo de lavarse los dientes no sé por qué.

Escribo: En tres días este blog cumple 5 años. Continue reading Abrirse paso