La moto de Milton

Es pelado, musculoso y tiene una remera camuflada brillosa pegada al cuerpo. Me pide agua con un gesto. Le doy. Toma y me aprieta el hombro, y me dice gracias pa. Y baila marchando frente a mí, y le escucho decir dale, dale, dale, y bailamos al unísono, me pone una mano en cada hombro. Saco una pastilla y le convido, mira lo que es y hace pulgar arriba y acepta. La mayoría de los que les convido tardan un rato en desenvolver la pastilla, tienen que concentrarse, pasan varios segundos. Este lo hace rapidísimo. Me imagino que es mago, de los que hace truco con naipes. Continue reading La moto de Milton

Antiflama

Son las 7 de la mañana y se prenden las luces del boliche, y la gente deriva hacia el guardarropas, y después a las distintas puertas, bloqueadas por los de seguridad, que con un gesto marcan que se sale por allá. Yo salgo con un grupo de cuatro, con los que estuve bailando en la última hora, con interacciones corta pero efectivas: tenés fuego, gracias por el chicle, me salvaste, qué buena fiesta, siempre vengo, el show está bueno pero es muy largo.
Uno tiene sombrero de cowboy y por abajo le cuelga una cola de caballo canosa, otro es centroamericano pero cuando le pregunté de qué país era me abrazó y no me contestó y no me soltaba, otra es una torta musculosa que cada tanto me dice chabón y me pega una piña en el brazo y otro es uno de traje que parece llegado de un casamiento y está tan duro como un muñeco de torta. El muñeco de torta es el que tiene plata, invita tragos a todos, y por eso tiene la voz mandante y mandona. Continue reading Antiflama